El embalsamamiento en el Antiguo Egipto Análisis químico de una momia de 2.700 años de antigüedad

Fuente: Nota de prensa Universidad Philipps de Marburgo | Traducido por IA 7 min Tiempo de lectura

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¿Qué tinturas utilizaban los antiguos egipcios en sus ritos funerarios? ¿Qué ingredientes mezclaban posiblemente los eruditos medievales en sus calderos para elaborar ungüentos? ¿Y qué piezas de museo podrían compartir un pasado común aún desconocido? Los investigadores de la Universidad de Marburgo estudian todas estas cuestiones mediante el análisis químico de muestras históricas.

Se han detectado componentes del aloe en materiales históricos; indicios de relaciones entre objetos de museo (La imagen contiene elementos de diseño generados por IA, entre ellos el fondo de la biblioteca, el suelo, la planta de aloe y el exudado seco). Imágenes originales de la ilustración: fuente textual histórica «Von der rechten wahrhaften Mumia», Joachim Strüppe, Fráncfort, 1574. Imagen original del recipiente de Mumia vera: Dra. Claudia Sachße, Museo Alemán de Farmacia de Heidelberg.)(Imagen: Dra. Claudia Sachße, Museo Alemán de Farmacia de Heidelberg, complementado con IA)
Se han detectado componentes del aloe en materiales históricos; indicios de relaciones entre objetos de museo (La imagen contiene elementos de diseño generados por IA, entre ellos el fondo de la biblioteca, el suelo, la planta de aloe y el exudado seco). Imágenes originales de la ilustración: fuente textual histórica «Von der rechten wahrhaften Mumia», Joachim Strüppe, Fráncfort, 1574. Imagen original del recipiente de Mumia vera: Dra. Claudia Sachße, Museo Alemán de Farmacia de Heidelberg.)
(Imagen: Dra. Claudia Sachße, Museo Alemán de Farmacia de Heidelberg, complementado con IA)

¿Qué materiales utilizaban los antiguos egipcios para embalsamar a sus difuntos? ¿Y cómo se puede reconstruir la composición de estas sustancias incluso milenios después? Para investigar estas cuestiones, un equipo de investigación interdisciplinar de la Universidad Philipps de Marburgo ha combinado la analítica moderna de sustancias naturales con la egiptología y la historia de la farmacia.

En este contexto, los científicos han encontrado nuevos indicios sobre el uso de sustancias vegetales en el proceso de embalsamamiento. Los resultados abren, al mismo tiempo, nuevas posibilidades para la investigación de la historia de los objetos de las colecciones históricas.

Los secretos de los ritos funerarios del Antiguo Egipto

La momificación en el Antiguo Egipto era un proceso complejo en el que, además de la desecación y, en algunos casos, la extirpación de órganos internos, se utilizaban diversos materiales de origen vegetal, animal y mineral. Análisis químicos anteriores han permitido detectar, en particular, resinas y alquitranes de coníferas, resinas de pistacho, aceites vegetales, grasas animales, cera de abeja y betún en las mezclas de embalsamamiento. También se han encontrado indicios de otras resinas vegetales exóticas, como el elemí o el dammar.

A pesar de estos hallazgos, quedaron numerosas preguntas sin respuesta: ¿Qué especies vegetales se utilizaban realmente? ¿En qué se diferenciaban las fórmulas de embalsamamiento entre las distintas épocas, regiones y partes del cuerpo? ¿Y cuáles de las sustancias descritas en las fuentes escritas del Antiguo Egipto pueden atribuirse a determinadas materias primas vegetales? El estudio de Marburgo aporta nuevos datos al respecto e identifica componentes vegetales hasta ahora desconocidos en materiales históricos relacionados con las momias y los medicamentos.

Rastros de aloe en una momia de 2.700 años de antigüedad

Para sus investigaciones, los investigadores analizaron un total de 24 objetos procedentes de colecciones universitarias y museísticas, entre ellos un cráneo momificado de la Colección Zoológica de la Universidad Philipps de Marburgo. Mediante el método del radiocarbono, dataron el material momificado analizado en el siglo VIII a. C.

Además de los análisis químicos de los restos de embalsamamiento de este cráneo, el equipo también examinó otra muestra: un preparado histórico de la droga medicinal Mumia vera aegyptiaca del siglo XVIII, procedente originalmente de la farmacia «Löwen» de Offenbach am Main y que hoy se conserva en el Museo Alemán de Farmacia de Heidelberg. En este análisis, los investigadores identificaron varios compuestos característicos asociados al aloe. La identidad de uno de estos componentes, la aloresina A, se confirmó además mediante la comparación con una sustancia de referencia auténtica.

«Este hallazgo resulta especialmente interesante por dos motivos: Hasta ahora no existían pruebas moleculares comparables del uso del aloe en el embalsamamiento del Antiguo Egipto», explica la profesora Tanja Pommerening, directora del único Instituto de Historia de la Farmacia y la Medicina de Alemania, con sede en la Universidad de Marburgo. «Al mismo tiempo, ya en fuentes escritas medievales se relacionaba el aloe con material de momias que se utilizaba como medicamento». Según Pommerening, una posible explicación hasta ahora era que estas ideas se remontaran a tradiciones posteriores. Es posible que estuvieran influenciadas por pasajes bíblicos como Juan 19,39, ya que en la Edad Media se habían perdido en gran medida los conocimientos detallados sobre las prácticas de embalsamamiento del Antiguo Egipto. «Nuestros nuevos resultados abren ahora la posibilidad de que esta conexión tenga, de hecho, raíces históricas más antiguas», subraya la directora del instituto.

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La especie de aloe sigue sin determinarse

Sin embargo, a la hora de evaluar los resultados del estudio, hay que tener en cuenta una distinción conceptual importante: el término histórico «aloe» podía referirse a distintos materiales vegetales. Además de las plantas del género Aloe, en ocasiones también se entendía por tal el aromático águila, en particular la madera de especies del género Aquilaria. No obstante, los compuestos vegetales ahora identificados apuntan a que la fuente de estos compuestos específicos son productos del género Aloe y no el águila. Por el momento, no se puede determinar con certeza de qué especie de Aloe se trataba originalmente.

¿Qué era ꜥnḫ-jm.j?

Este hallazgo químico inesperado llevó a los investigadores a volver a examinar las fuentes escritas del Antiguo Egipto. En este contexto, cobró especial relevancia la denominación de la sustancia ꜥnḫ-jm.j, cuya traducción no estaba clara hasta ahora. Ciertas descripciones históricas de la sustancia y su uso plantean la posibilidad de que se refirieran al aloe o a un exudado obtenido de esta planta. Sin embargo, hasta el momento no es posible una identificación inequívoca.

Dado que solo se han detectado componentes asociados al aloe en dos de los 24 objetos analizados, no se puede deducir de ello un uso generalizado en la momificación. Es posible que dichos materiales solo se utilizaran en determinadas prácticas de embalsamamiento, por ejemplo, en función de la época en cuestión o de las materias primas disponibles.

Descubrir similitudes moleculares entre los objetos de museo

Otro descubrimiento se refiere a la historia de los objetos estudiados. Mediante la metabolómica no dirigida, los investigadores compararon, entre otras cosas, la composición química de diversas muestras procedentes del Museo Alemán de Farmacia de Heidelberg. Con el apoyo de métodos de análisis asistidos por ordenador y basados en inteligencia artificial, identificaron patrones moleculares característicos y los compararon entre sí. De este modo, se observaron coincidencias llamativas entre una cabeza momificada y una muestra de polvo catalogada por separado. Los resultados apuntan a que podría haber existido originalmente una relación material o histórica entre ambos objetos, aunque dicha conexión no esté documentada en los registros de la colección que se conservan.

Este enfoque abre nuevas perspectivas para la investigación sobre la procedencia y la historia de los museos. Las colecciones históricas suelen contener objetos cuya procedencia o pertenencia original ya no se ha documentado de forma completa con el paso del tiempo. La comparación de huellas moleculares podría ayudar a reconstruir a posteriori dichos vínculos. En este sentido, las similitudes químicas aportan pistas importantes, pero no sustituyen al análisis histórico y de la historia de la colección de una supuesta conexión.

Revisión de medicamentos históricos

El estudio también se centra en la Mumia vera aegyptiaca, una sustancia medicinal que se utilizó en Europa a finales de la Edad Media y durante la Edad Moderna. Se obtenía a partir de material de momias y de las sustancias de embalsamamiento adheridas a ellas, o bien se comercializaba como preparado específico. Los análisis químicos revelaron que las preparaciones estudiadas presentaban diferencias, en algunos casos considerables, en cuanto a su composición. Sin embargo, en casi todas las muestras se encontraron componentes característicos de las resinas de coníferas envejecidas. En estudios experimentales se han descrito propiedades antimicrobianas de determinados componentes de dichas resinas.

Por ello, el equipo de investigación analizó además la actividad biológica de determinados preparados. Un extracto de la colección de sustancias de Wigand de Marburgo mostró, en ensayos con cultivos celulares, un efecto protector moderado frente al daño celular causado por los virus de la gripe. Sin embargo, el compuesto principal aislado, el ácido 7-oxodehidroabietínico, no logró este efecto. Por lo tanto, aún no está claro qué componentes son los responsables del efecto observado.

Los resultados constituyen un punto de partida para futuras investigaciones farmacológicas. Sin embargo, no demuestran ni una inhibición directa de la replicación del virus ni una eficacia terapéutica de este medicamento histórico contra la gripe en humanos, aunque las fuentes escritas señalan en varios pasajes que el remedio también se utilizaba contra síntomas graves del resfriado, como dolor de cabeza, la tos, el dolor de garganta y los mareos.

El diálogo entre el análisis molecular y la investigación histórica

Los resultados ponen de manifiesto cómo las fuentes escritas históricas, el análisis filológico de textos y los métodos analíticos moleculares modernos pueden complementarse mutuamente. Los hallazgos químicos aportan nuevos indicios para la interpretación de textos antiguos. A su vez, las descripciones históricas ayudan a situar los datos de los análisis moleculares en su contexto cultural y material original, y a comprender mejor los posibles usos de las sustancias estudiadas.

«A largo plazo, queremos establecer con ello un enfoque de investigación que combine fuentes escritas históricas, objetos arqueológicos y análisis modernos de sustancias naturales. El objetivo no es solo estudiar la composición química de los antiguos medicamentos y materiales de embalsamamiento, sino también comprender mejor su fabricación, uso y tradición histórica, así como su contexto cultural», explica el profesor Raphael Reher, del Instituto de Biología Farmacéutica y Biotecnología de la Universidad Philipps.

Publicación original: T. Berger, A. Naimi, K. Hardes, C. Sachße, R. Gericke, M. Marner, F. Mühlemeyer, T. Pommerening y R. Reher, Nuevas pruebas moleculares e históricas sobre el embalsamamiento en el Antiguo Egipto, Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 123 (45); DOI: 10.1073/pnas.2624362123